martes 2 de junio de 2009

Blogs, esfera pública y trabajo de grado

Adriana Gutiérrez Pacheco, y quien lea estas líneas...

A partir de este post inicio la publicación, por partes, de mi proyecto de grado ' La construcción de la esfera pública en los blogs referenciados como periodismo participativo en la blogosfera colombiana'. Habrá algo rescatable en mi disertación, pero más allá de esos lugares reflexivos que me agradan, sé que los errores, fragmentos polémicos, fatalismos y euforias abundan en esta suerte de investigación primípara. Por ello la publicación en el blog. Sería absurdo llevar a cabo un proyecto sobre blogs y no postearlo, es parte de su justificación desde lo ideológico, como lugar de diversas posibilidades para la opinión pública, como sentido divergente y convergente, como incitación al pensamiento y al debate.

Los blogs tiene más de conversación que de dictado, se construyen entre varios; espero lo comprendan.

'La construcción de la esfera pública en los blogs referenciados como periodismo participativo en la blogosfera colombiana'
Por: Gustavo Adolfo Vargas
Tutor: Ana María López Rojas


RESUMEN
Internet ha permitido descentralizar la información. El periodismo desde la red de redes se construye entonces por medio de la participación activa tanto de autores como de lectores, realizando un feedback. Los blogs son una evidencia de esta interacción, donde la diversidad encuentra un espacio para el debate, minimizando, en éste campo virtual, los sesgos existentes en la inclusión de personas en los medios de comunicación tradicionales, por lo que puede hablarse de la construcción de una esfera pública desde los blogs.
Descriptores: Periodismo, Esfera Pública, Internet

ABSTRAC
Internet has allowed to decentralize the information. The journalism from the network(net) of networks(nets) is constructed then by means of the active participation both of authors and of readers, a feedback. The blogs are an evidence of this interaction. The diversity finds a space for the debate, minimizing, in this virtual field, the existing biases in the persons incorporation into the traditional mass media. Is posible talk about the construction of a public sphere from the blogs.
Describers: Journalism, Public Sphere, Internet

PREGUNTA AL PROBLEMA


¿Cómo se construye la esfera pública en los blogs referenciados como periodismo participativo en la blogosfera colombiana?

OBJETIVO GENERAL

Comprender cómo se da el proceso de construcción de la esfera pública en cuatro blogs referenciados como periodismo participativo en la blogosfera colombiana en el mes de marzo del 2008.

Objetivos específicos

Comprender las razones que llevan a los periodistas a apropiarse de los blogs como medio para la opinión pública.
Determinar cómo se da la interacción entre blogs.
Interpretar las posibles formas como bloggers y usuarios participan de los temas tratados en los blogs.
Determinar la importancia de los bloggers y usuarios al interactuar desde los blogs.
Determinar la manera en la que el Estado participa en los blogs.
Interpretar el proceso de interacción dado entre blogs para la construcción de una blogosfera colombiana.


viernes 20 de marzo de 2009

“Que muchas flores aparezcan en tu camino”




Apuntes sobre '300 días en Afganistán' de Natalia Aguirre ZiImermán


Los Expats viajan a Afganistán en septiembre de 2003; son la nueva ayuda designada por Médicos Sin Fronteras al grupo de Francia en este país islámico, así que se les conocerá como MSF France. El destino es la capital, Kabul, donde se reunirán con el grupo de médicos que ya desempeñan sus funciones en la ciudad. Los Expats vienen de Francia, Holanda, Nueva Zelanda, Alemania y Colombia. El Expat colombiano es una ginecóloga antioqueña, la única de un país latinoamericano en la labor; y ellos son Expats porque son Expatriates, porque son foráneos.

Su nombre es Natalia Aguirre Zimerman; es la colombiana de MSF en tierras de persas. En el 2004, Natalia pudo leer sus cartas de correo electrónico, donde narra su experiencia en Afganistán por casi un año, desde septiembre de 2002 a julio de 2003, como parte de una ONG extranjera y visitante cotidiano de la cotidianidad de los afganos, compiladas en un artículo para la revisa El Malpensante y luego en un libro que nunca pretendió serlo: ‘300 días en Afganistán’.

El libro es una buena crónica; una exploración íntima, antropológica, de los rostros, olores, lugares, sonidos, música, miedos, alegrías, lenguajes, diferencias y similitudes que en casi 300 días de residencia en Kabul, la autora describió e interpretó en sus cartas sobre su vida, su labor y su acercamiento a la cultura afgana.

Quienes lean ‘300 días en Afganistán’ encontrarán la falta de hilo conductor, de un dispositivo prediseñado, que enlace cada historia narrada. Son miradas y asombros independientes, sin ninguna intención de la autora por crear un libro; lo que en vez de quitarle ritmo e interés lo hace más fascinante al mostrar en cada vuelta de hoja otro fragmento de Afganistán y su existencia, como algo que sucede y es diferente cuando se dobla en la esquina y la escena anterior queda latente pero ahora podemos ver otra frente a nuestros ojos. Es una sensación de libertad, de ser, en el momento de la experiencia, quien caminó por los días y las noches, el azar continuo, en tierras de afganos y encontró la historia sin ninguna intención de buscarla; ese feliz impacto que no muestra tintes de que será.

Aún así, las pequeñas crónicas, dentro de la gran crónica, no son desmemoriadas. En algunas se retoman ideas de otras por la situación que amerita, ya sea que algunos personajes o lugares aparezcan, o porque es necesario aclarar ciertas costumbres. En cualquier caso, es lo que en cada día aparece lo que alimenta estas relaciones.

‘300 días en Afganistán’ es un libro sin pretención editorial. La autora no deja a un lado sus reflexiones personales, y se nota al reconocer que ella también hace parte de lo que sucede, en algunos adjetivos de corte antioqueño, en sus preferencias, en sus cuestionamientos, en su convicción de que Afganistán y Colombia son similares. Además muestra la esencia humana de los afganos, desconocida gracias a la labor mediática, etiquetados en un imaginario global como terroristas despiadados en su totalidad.

Es un libro colorido, con la evidencia de la guerra que inhala este país persa, a los afganos no les gusta ser llamados árabes, con el régimen Talibán respirando por toda su tierra, con las minas dejadas por Rusia a lo vertical y horizontal, con la pobreza y mala salubridad destilando, con la poca educación y el fundamentalismo religioso; es un libro colorido, donde los afganos leen poesía sentados en una colina, las mujeres hablan y ríen desnudas en los baños turcos, la moda no tiene límites occidentales y es la completa libertad, las flores son un embrujo alegre, las burkas azules contrastan con las negras de Irak y los paisajes grises y cafés, las familias sienten que no pueden vivir lejos de su tierra, creen en ella y son felices de sentirla, y el color de ojos de los afganos es tan vivo y diverso, con rayitas violetas a su alrededor que parecieran ser trazadas por la misma mano de la poesía.

‘300 días en Afganistán’ demuestra que el periodismo es más pasión que técnica, felizmente.

viernes 23 de enero de 2009

La mirada y los pasos


Apuntes sobre 'Vivir para contarla'
de Gabriel García Márquez.


Las memorias de Gabriel García Márquez, ‘Vivir para contarla’, tienen ese inicio revelador de un momento único en la vida del personaje; efecto metafísico de acción y reacción utilizado en las novelas del escritor mexicolombiano, del periodista colombiano y del algunas veces joven poeta piedracielista.

Dos ejemplos claros, quizá los más conocidos: las primeras palabras de ‘Cien años de Soledad’: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”; y la de ‘Crónica de una muerte anunciada’: “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros”.

La narración parte desde un punto intermedio de la vida del personaje, desde un punto intermedio de las memorias. No es la culminación total, como pareciera, de Aureliano o Santiago, sino una especie de visión en la cual se revela, sin buscar premonición conciente, de manera involuntaria, como un susto o una alegría, el destino.

En ‘Vivir para contarla’ sucede algo semejante. La madre del personaje, la madre de Gabriel García Márquez, va a buscarlo en Barranquilla con la intención de ser ayudada por él en la venta de la casa de los abuelos en Aracataca. Luego viene la retrospección para dibujar los días de infancia y en la mitad de las memorias volver a la visita de la madre.

Escoger ese momento como inicio da a conocer el episodio que origina la creación de la ópera prima de García Márquez, La hojarasca, y que sería además el génesis del mundo macondiano.

En el libro no se pierde el cruce de personajes que caracteriza la obra del escritor, personajes que saltan de una novela a un cuento, asoman un poco la cabeza o dicen alguna palabra en una historia mientras caminan hacia la suya. Además, con algunos de los episodios narrados, pareciera que ‘Vivir para contarla’ fuera otra ficción; la línea tan frágil entre realidad y lo fantástico, quizá no exista.

Inquieta la carga histórica. Los diversos sucesos de una Colombia entre los inicios del siglo veinte y principios de la década del sesenta; como es la vivencia de García Márquez en ese nueve de abril de 1948 estando él en Bogotá, o las descripciones de sus viajes en barco, en sus días de estudiante, entre el interior del país y la costa atlántica, dejando en sus palabras algunas costumbres y lenguajes de la cultura colombiana de región a región.

Están sus ilusiones, sus parrandas, sus amores secretos, su grupo de Barranquilla, sus tristezas, su pobreza, riesgos de la vida que se perfilan desde la literatura y su formación en ella, con los cuentos orales, los vallenatos, y la lectura de los escritores estadounidenses como Faulkner, Steinbeck, Dos Passos, Hemingway, queriendo develar los secretos de mago de estos gringos tan suyos y contar sus historias, como ésta, en la cual son reconocibles algunas palabras que ya hacen parte de su obra, tan íntimas y descifrables de un escrito de García Márquez. Además la facilidad para los saltos de tiempo, donde se mezclan anécdotas sobre el futuro que están después del punto final de las memorias, o regresos a la infancia para retomar algún recuerdo meritorio para articular lo narrado.

Pero parece que en cierto momento de las memorias el relato quisiera terminar rápido. Es después de la infancia, de los días en la Universidad Nacional, del volver a vivir con los padres en Cartagena luego de su paso por Barranquilla, que ‘Vivir para contarla’ adquiere cierta rapidez en la escritura donde se va alejando un poco de aquellas imágenes anteriormente construidas con mayor cuidado. Preocupado por hallar el final a la vuelta de la esquina.

El periodismo es, quizá, lo emocionante. Me atrevería a decir que las memorias terminan en el momento acertado, donde ya se ha esbozado el paso de García Márquez por el periodismo y sus preocupaciones literarias. Este es otro personaje, y resulta animoso leer sobre sus días en El Espectador, muy cerca de Guillermo Cano y Gonzalo Gonzáles, el olor a sala de redacción, recreando los capítulos de ‘Relato de un Naufrago’ para el periódico y, también, claro, sus columnas de la ‘Jirafa’ y la efímera pero preciada existencia de la revista ‘Crónica’ entre las idas y venidas del grupo de Barranquilla.

Allí, quien lea, podrá encontrar estímulo para contar historias desde el periodismo, como una gran sonrisa, como una invitación.

viernes 26 de diciembre de 2008

Los seres de Cortázar

Son pequeños puntos; dejan de ser verdes y ahora son azules. No hay orden en sus apariciones y posiciones, lo que los hace diferentes entre si a pesar de tener el mismo tamaño y diámetro. Creo que aparecen en la soledad. Además les divierte ser una especie de alucinación, como esas cuando luego de mirar por veinte segundos un bombillo encendido, y cerrar los ojos, empiezan a saltar como retazos de una luz incómoda para el ojo y poco a poco se achiquitan.

Yo no los veo en el día, ni cuando duermo; es en la oscuridad y con los ojos bien abiertos. No dicen nada, ni les importa estar, supongo, sólo brotan e iluminan como luciérnagas de brillo azul. Llegan en el momento y espacio más absurdo, así son. Creía que los vería en algún lugar que altera la realidad monstruosa del establecimiento, esos lugares en ángulos impensados que nos salvan por instantes, pero es insensato porque encontrarlos ahí sería fútil, porque las personas van a encontrarlos ahí, y los vi fue en mi cuarto; absurdo. Quizá al utilizar alguna lógica de ellos, viven e imaginan también, podría dibujar una figura al unirlos por rayas, aunque la conjetura no tiene sentido.

miércoles 17 de diciembre de 2008

Los poetas malditos

Los poetas malditos son invisibles, no se exilian del día y de la noche, recorren las calles a cualquier hora y compran el desayuno por la mañana. Los poetas malditos son solitarios cuando escriben, develan su faceta esquizofrénica al hacerlo, saben que la inspiración no es como la venden, y si leen con velas no es para sentirse malditos, sino que cortaron la energía. Los poetas malditos van a la biblioteca como al putiadero; son religiosos o ateos pero nunca pierden su fe y llevan bufanda sólo cuando tienen gripa. Los poetas malditos son tímidos, no hablan de su vida porque es igual a la de otros y cuando callan no tienen nada qué decir o mucho qué decir. Los poetas malditos saben que escribir es inútil, pero escribir es un vicio degenerativo y no un placer. Ellos si piensan en suicidarse, aunque lo harían si la frase de Rilke se cumpliera, de otra forma no, pues deben escribir el por qué no lo harían. Los poetas malditos van a bares y a cafés y hablan allí de poesía, de mujeres y hombres, de cuentas atrasadas, de los precios tan elevados del licor; no tienen orden en sus diálogos y no siempre salen borrachos o fuman cigarrillo. Los poetas malditos van a cafeterías y restaurantes de almuerzo ejecutivo a corregir sus manuscritos, montan en bus como en BMW y aunque lo nieguen quieren bailar reggaeton con una morena irreal de labios carnosos como la de los videos musicales. Los poetas malditos quisieran conocer Latinoamérica, Europa y el sur de los Estados Unidos, pero lo harían para reconocer que en cualquier lugar está su pueblo y por eso no les importa morir en uno o en el otro. Los poetas malditos tienen malos empleos, la madre los mantiene o son gerentes de bancos. Los poetas malditos saben que nadie es indolente ante la música; puede que no sepan bailar, pero no desconocen que como el agua los sonidos son vitales. Los poetas malditos son secos o tiernos, aman al amor y hablan mejor escribiendo. Los poetas malditos están malditos porque ellos mismos lo pactaron, desde que crearon su primer poema ya no tienen salida.

miércoles 3 de diciembre de 2008

Lanzamiento, revista La Urbana


Fecha: 5 de Diciembre del 2008

Lugar:Auditorio Comfamiliar, Pereira - Cra. 5ta entre calles 21-22

Hora 7:00 P.M.

Quién no ha soñado con su revista, su editorial, su periódico. Aquí está el mio y de mis amigos.


domingo 16 de noviembre de 2008

Para Bloggers y lectores de Bloggers y Bloggers que son lectores

Ando realizando un trabajo sobre esfera pública y blogs. Para ello tengo algunas preguntas. Si usted, lector, es orgullosamente un blogger, o es orgullosamente un lector o las dos cosas, gran favor me haría al responder las preguntas que vienen después del siguiente punto aparte.

Blogger
¿Cuál es el objetivo del blog?
¿Qué los indujo a crear un blog (personal o colectivo)?
¿Para usted, qué importancia tienen los blogs en los medios de comunicación?
¿Cuáles son sus intereses en el blog?
¿Es esta la única manera de usted poder expresar sus ideas, hay otras?
¿Cómo es el proceso de recolección de sus noticias o artículos?
¿Cómo es la participación de los lectores del blog?
¿Cómo es la participación suya con otros blogs?

Sobre periodismo en los blogs
¿Qué clase de periodistas cree usted que participa de los blogs?
¿Cómo cree usted que es la participación del periodismo en los blogs?
¿Cuál cree usted que sería el interés de un periodista al participar en los blogs?
¿De qué manera intenta el periodista construir debate en los blogs?
¿Cómo es la relación de periodistas bloggers con otros periodistas bloggers?
¿Cree usted qué hay algún sesgo a los periodistas que participan en los blogs?
¿Quién lo incita? ¿Por qué?

Lector
¿Por qué la lectura de blogs?
¿Qué clase de blogs prefiere, con cuáles características?
¿Qué le interesa encontrar en los blogs?
¿Qué blogs lee activamente?
¿Sus aportes al blog desde los comentarios son tenidos en cuenta, cómo es la participación a partir de ellos?
¿Sus comentarios son anónimos o se hace reconocer, con nickname o su nombre?. En cualquiera de los dos casos, ¿cuál es?


Entradas relacionadas. Apartes del trabajo de grado.

Los Blogs como alternativa periodística

Una definición de la Blogosfera

¿Qué es el periodismo participativo?

Internet y la inclusión

En el sótano de Carlos Argentino Daneri

Blogs, contra - públicos